En esta época del año, nos duelen más las piernas y las sentimos mucho más cansadas. Esto sucede por la incapacidad de las venas de realizar el adecuado retorno de la sangre al corazón, sobretodo en las extremidades.dolor-piernas

Esta patología tiene una prevalencia en la población española de un 30 %, pero no toda esta diagnosticada, además es más generalizada en personas mayores de 50 años.

Los factores de riesgo más usuales son:

  • Edad y factores hereditarios: Se suele dar en personas entre 30 y 70 años y normalmente es una patotologia que se hereda.
  • Embarazo: En este periodo por las hormonas se dilatan las venas facilitando el alimento al útero, pero también complicando el retorno. Suele ser puntual.
  • Alteraciones hormonales: Sobretodo se dan en mujeres en el embarazo o por la toma de anticonceptivos.
  • Sobrepeso: La razón es la presión que se produce sobre las venas.
  • La vida sedentaria y la falta de ejercicio: Al andar conseguimos que se impulse la sangre hacia arriba y la contracción de los músculos le favorezca.
  • El trabajo: En muchos trabajos se requieren estar mucho tiempo de pie o sentado o realizar viajes muy largos.
  • Otros: Normalmente con el calor se agravan los síntomas, las calefacciones, mantas eléctricas…

Los síntomas clásicos de estos dolores de piernas son: dolor, hormigueo, pesadez , cansancio, hinchazón, calambres nocturnos, sensación de calor, enrojecimiento, sequedad, picor, arañas vasculares, varices reticulares, varices varicosas, eccemas, hiperpigmentación, úlceras y coágulos.

Su diagnóstico es muy importante ya que es la base de su tratamiento. Una exploración física de ambas piernas, revisión y palpación. Un punto muy importante que no debe faltar es la recopilación de datos del paciente: edad, genética, signos y síntomas.El diagnóstico se completa con un eco-doppler.

El mejor tratamiento sería evitar su progresión en el tiempo, prevenirlos. No existe un tratamiento definitivo ya que hay factores que no podemos controlar: predisposición genética, alteraciones hormonales. Se debería potenciar aquellas actividades que favorezcan la compresión de los músculos.

Una buena alimentación es igual de importante que el ejercicio moderado.

En muchos casos la ingesta abundante de líquidos es muy importante, así como evitar fuentes de calor directo, utilizar ropas holgadas y evitar sentarse con las piernas cruzadas.

El tratamiento debe ser personalizado, pero existen cinco vías importantes:

  • Adopción de hábitos saludables.
  • Terapia compresiva: medias.
  • Terapia farmacológica: diosmina, heparinas..
  • Terapia natural: Castaño de indias, ruscus, ginkgo….
  • Tratamiento quirúrgico.

– Tanto en el tratamiento farmacológico como el natural las vías de administración pueden ser orales, tópicas o dérmicas (parches) –

Por último os dejamos como resumen este:

DECÁLOGO PARA LA INSUFICIENCIA VENOSA CRÓNICA (DOLOR PIERNAS)

  1. Evitar permanecer de pie, quieto o sentado largos periodos de tiempo.
  2. Seguir una dieta equilibrada y baja en sal.
  3. Ejercitar deporte.
  4. Piernas en alto.
  5. Hidratación por dentro y por fuera.
  6. Tras el día ,activar la circulación con una ducha con agua fría y un masaje.
  7. Calzado y ropa amplias.
  8. Evitar el calor.
  9. Utilizar medias terapéuticas o tratamiento naturales.
  10. Consultar con un profesional sanitario tu caso.

Artículo realizado por María Morales Rodríguez, farmacéutica adjunta de Farmacia La Estación.

 

Tags: , , , , , ,